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Publicado por en 02/04/2014 el Artículos de alumnos | 0 comentarios

Juguemos a replantear las reglas del juego

Por Felicitas María de Zavalía Stordeur

 

Juego en equipo para 2 o más jugadores, sin límite de edad.

 

Contenido del Juego:

  • 1 mundo
  • 195 paises
  • 7.000.000.000 de seres humanos
  • Recursos limitados

 

Introducción:

 

Todos sabemos que el mundo necesita un cambio. Un cambio que mejore las condiciones de vida para todos, pero al mismo tiempo, que garantice el desarrollo sustentable. Hoy en día, los avances tecnológicos no suelen tener en cuenta el impacto ambiental por encima de los beneficios económicos, y yo estoy convencida de que pueden ir juntos. ¿De qué progreso estamos hablando si destruimos el futuro?.

Para lograr un cambio verdadero, es importante crear conciencia en la sociedad, ya que según he podido observar las generaciones anteriores no sienten, ni entienden, la necesidad de proteger el planeta, ya que crecieron en un “mundo diferente”, donde, por ejemplo, se les “enseñaba” que el agua era un recurso renovable e infinito. Algo que hoy sería ilógico pensar. Y más aun, teniendo en cuenta que la escasez del agua va a ser uno de los grandes problemas del futuro. ¿Que cambió de ayer a hoy? La información y los avances científicos sin dudas, pero lo más importante… Nuestras actitudes, ¿cambiaron?.. No mucho, hemos tomado conocimiento de la realidad pero no conciencia. Y si bien estamos informando a las generaciones futuras de los problemas ambientales, no los estamos educando en temas ambientales. Es por ello que para mí, la clave para lograr el replanteo de las reglas de juego está en replantear la educación de “los jugadores”.

 

Instrucciones del Juego:

 

“Todo mundo es un genio; pero si vas a evaluar a un pez por su capacidad de escalar arboles, pasará toda su vida creyendo que es un inútil”

Albert Einstein

¿Cómo replantear la educación de los jugadores?

Si tomamos como base esta genial frase, claramente lo primero que atacaríamos seria “el sistema educativo”. Es verdad que el sistema educativo actual no permite respetar los ritmos individuales ni aprovechar los talentos particulares. Pero es una realidad que la escuela está planteada para impartir conocimientos a un grupo, economizando tiempo y esfuerzos. Todo se programa para “la mayoría”, quien es en definitiva quien marca el ritmo del aprendizaje. Lo cual es razonable, ya que de otra forma aspiraríamos a clases “particulares” lo cual en la práctica es inalcanzable. Entonces ¿cómo modificamos esta realidad con los recursos y las posibilidades disponibles? Para poder resolver esta cuestión es importante analizar antes que nada:

  1. ¿Cuál es la finalidad de la escuela?
  2. ¿Para qué estamos educando?
  3. ¿Cuál es el tipo de ciudadano que pretendemos formar para la sociedad del futuro?

Si respondemos estas preguntas observando la realidad entenderemos con claridad por qué el sistema educativo era plenamente funcional para épocas anteriores. Con el sistema actual se busca impartir conocimientos que aparentemente de otra forma no se podrían adquirir, donde lo importante es memorizar y acumular datos de asignaturas que lamentablemente con el correr de los años se irán olvidando y reemplazando por otros conocimientos. No por nada Albert Einstein expresó que “La educación es lo que queda luego de que uno se olvida todo lo que aprende en la escuela.”

Por eso es que si lo analizamos desde una postura histórica, es entendible la importancia de memorizar contenidos y datos durante los años de formación, ya que el acceso a la información (cualquiera sea) hasta hace unos años era lento y complejo. Pero hoy, que con nuestro teléfono celular tenemos en la palma de la mano y con el mínimo esfuerzo cualquier información al instante, ¿Qué busca la escuela en hacer “memorizar” contenidos?. Nos encontramos en la “era de la información”, donde los sujetos son virtualmente bombardeados con información constantemente. Las grandes falencias actuales no se dan por falta de información, sino todo lo contrario, en que los individuos se ven tan abrumados con la cantidad de datos disponibles, que no saben por dónde empezar, ni con qué criterio seleccionar contenidos.  Ese tendría que ser el tipo de ciudadano que pretenda formar la escuela. Un sujeto capaz de recolectar información, seleccionar con criterio los contenidos y asimilar de forma práctica lo adquirido.

 

Quién comienza el juego

 

“No puede impedirse el viento, pero hay que saber construir molinos”

Proverbio Holandés

En un juego de mesa lo normal sería tirar el dado y quien saque el número más alto empieza a jugar. En la vida real son los emprendedores. Un emprendedor es “una persona que comienza una acción, obra, negocio o empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro”. Una palabra que ha sido utilizada hasta el hartazgo en los últimos años. Se dictan cursos, charlas, conferencias, etc, para generar “actitud emprendedora”. Si es tan importante para la sociedad el emprendedurismo, ¿por qué no se lo fomenta desde la escuela? Y así continuamos nuestro análisis de lo que debería ser la escuela hoy. Si se le pide a alguien que señale cualidades de un emprendedor seguramente nos dirá: esfuerzo, perseverancia, creatividad. Nada de esto se está fomentando a las nuevas generaciones. ¿Por qué? Porque el sistema educativo actual ha caído en el “facilismo”, donde importa más el porcentaje de alumnos aprobados que los contenidos asimilados, se les otorga infinitas posibilidades de “aprobar el curso”, con iguales resultados para quien estudió todo el año y aprobó bien las asignaturas y para aquel otro que estudió solo una semana intensiva aprobando el año en los exámenes de fin de curso. ¿Cuál es el premio al esfuerzo y la perseverancia durante el año, si de cualquier modo puedo “pasar” el curso, incluso sacándome la máxima nota, con una sola semana de esfuerzo?, y solo por nombrar algunas de las facetas de la educación de hoy que perjudican la creación de una generación de emprendedores.

¿Sería tan “loco” dar puntaje extra por creatividad a los alumnos? Hay profesores que disminuyen el puntaje de los exámenes por ortografía, como una forma de incentivar el correcto uso del lenguaje. Lo cual es muy importante para el desempeño futuro de los estudiantes sin duda alguna, pero hoy, es válido tener en cuenta también que ante cualquier duda u error podremos consultar un diccionario o porque no, el “auto-corrector” automático. Si la creatividad es esencial para la búsqueda de soluciones a cualquier tipo de problema, ¿no tendríamos que fomentarla desde niños? ¿O es que acaso existe un diccionario creativo o un “auto generador de ideas” automático?

Son pequeños cambios de perspectiva que a mi forma de ver, a corto y largo plazo generarían un impacto enorme en las generaciones futuras. Imaginen darle las herramientas no solo a dos o tres “Steve Jobs” que en cada generación supieron aprovechar las oportunidades, sino “despertar” a cientos y porque no miles de “genios” que descubrirán sus propios talentos.

Al parecer hoy, en su lugar tenemos la “Generación de Idiotas” que predijo Einstein. Tienen en sus manos la tecnología y las herramientas para cambiar el mundo si lo quisieran, pero en su lugar solo se preocupan por si su SmartPhone puede tener Whatsapp. No les estamos enseñando a mirar más allá, a aprovechar al máximo las posibilidades que nos dan las nuevas tecnologías.

 

Objetivos del juego:

Si hablamos de “replantear”, es porque consideramos que para que las soluciones fluyan es necesario un cambio en la forma en que estamos actuando. Reformular las estructuras. Ahora bien, si modificamos la estructura educativa ¿cuales serian los objetivos/resultados?.

En primer lugar estaremos educando ciudadanos con conciencia crítica, a los que no solo se les ha enseñado, sino que se les ha enseñado a pensar. Con alta valoración por el esfuerzo y la perseverancia, enemigos del facilismo, que saben que el camino al éxito es largo, pero satisfactorio. Que buscaran aprovechar las nuevas tecnologías al máximo y que tendrán una conciencia más global de nuestra realidad. Y que al ocupar importantes puestos directivos en empresas seguramente entenderán que la responsabilidad social empresarial no es solo una herramienta de marketing, Sino que debe estar integrada en el corazón de la empresa. Y no como en la actualidad donde parece que las compañías mantienen un objetivo doble, uno a través de lo que buscan con su negocio y por aparte la responsabilidad social (lo que explica al mismo tiempo los pocos avances en el sector). De esta forma, y con ciudadanos consientes, se podría proponer la “creación de valor” bidimensional donde los valores económicos y sociales están unidos. Ciudadanos comprometidos y con capacidad de análisis crítico entenderían que la dimensión socio-ambiental del negocio no es “un buen gesto” hacia el planeta, sino que es esencial para la construcción de futuro. Ciudadanos emprendedores buscaran y fomentaran la formulación creativa, de soluciones y alternativas, para hacer esto posible de la forma más eficiente.

 

¿Quién gana el juego?

Todos. Una sociedad compuesta por individuos, con las herramientas y las motivaciones para generar un cambio, claramente nos beneficia a todos.

 

Final del Juego

 

“Creatividad es conectar cosas. Cuando se les pregunta a las personas creativas cómo hicieron algo, se sienten un poco culpables, porque ellos no lo hicieron realmente, ellos sólo vieron algo.

Se hizo obvio para ellos después de un rato.

Eso es porque fueron capaces de conectar experiencias que tuvieron y sintetizarlas en cosas nuevas. Y la razón por la que fueron capaces es que tuvieron más experiencias o pensaron más en sus experiencias que el resto de la gente.”

Steve Jobs

 

Estoy convencida de que es el momento en el que las soluciones deben venir del pensamiento creativo. Hablar sin nuevas ideas no nos lleva a ninguna parte.  Es tiempo de cambiar, es hora de crear nuevas soluciones.

Con la globalización nos dimos cuenta de que los problemas de un país están de alguna manera relacionados con los problemas de otro. O que incluso otro país puede tener la solución a nuestros problemas. Las posibilidades de la humanidad son infinitas, pero la falta de diálogo, el egoísmo y la autosuficiencia nos han llevado por caminos que no tienen un buen final. Debo admitir que hasta hace unos años yo creía que “alguien más” se estaba haciendo cargo de los problemas del mundo. Por suerte entendí que el mayor cambio empieza por cada uno de nosotros. Y  que en estos temas es muy importante el trabajo en equipo para generar acciones perdurables en el tiempo. Solo hace falta organizarnos y ponernos de acuerdo, objetivos en común nos sobran. Nos falta dialogo. En la era de la comunicación… ¿Qué tal si nos comunicamos?

 

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