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Publicado por en 27/09/2013 el Artículos de alumnos |

Siria: Desorden Mundial y Realpolitik

Escrito por Jennifer Karen Ponce Cori.

El conflicto, la violencia y la crisis en Siria, las respuestas de Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea, Inglaterra, y las acciones de Naciones Unidas han ido, más o menos, esclareciendo y paradójicamente enredando la delicada situación siria.

En el 2003, George Bush y el gobierno estadounidense intervino militarmente en Irak en nombre de la paz, la seguridad y la democracia. Diez años después, este mismo gobierno nuevamente tuvo la pretensión del uso de la fuerza militar en Siria, pero esta acción no pudo concretarse fácilmente por la presencia de otras fuerzas políticas en el orden o desorden internacional.

Contextualizando hay una secuencia de hechos acontecidos en Siria. El fatídico ataque y uso de armamento químico en Goutha, área de Damasco con más de mil víctimas mortales. La pretensión de Estados sobre la “necesidad” de autorizar el uso de la fuerza militar en Siria para la intervención militar como primera alternativa. Las últimas coordinaciones en la apuesta por la vía diplomática para las próximas decisiones políticas sobre Siria, entre Estados Unidos, Rusia, Francia, Inglaterra, el gobierno sirio, y las acciones de las Naciones Unidas.

Tomaremos dos aspectos para el análisis. Primero, la situación de la política global y la ausencia de un orden internacional para tratar el caso sirio. Segundo, el realismo político de los países decisores y las consecuencias a la población afectada.

Un primer aspecto es el rumbo de la política global que la crisis en Siria ha hecho explícita, ese conjunto de decisiones y acciones políticas producto de la interconexión e interacción de los países en el ámbito político para hacer frente a los problemas de escala mundial.

Desde la perspectiva globalista, la política global afecta tanto la geopolítica como los aspectos económicos, sociales y ecológicos[1]. No estamos hablando de un hecho aislado, la crisis en Siria ha implicado reuniones, conversaciones e intentos de intervención de las “superpontencias” para mantener un equilibrio en la geopolítica y orden internacional.

Sin embargo, siguiendo a Oswaldo de Rivero podemos observar que no hay un “orden mundial” establecido, ya que se van dando respuestas aisladas y tomando decisiones unilaterales.  Las negociaciones y propuestas diplomáticas abren pequeño puentes, pero no hay claridad sobre los rumbos a seguir.

Estados Unidos gestó una decisión unilateral fallida (felizmente) de intervención militar; las Naciones Unidas han presentado un Reporte sobre el Uso de Armas Químicas en Damasco el 21 de Agosto de 2013. Rusia ha entrado en coordinaciones diplomáticas junto a Estados Unidos y el gobierno sirio. Una serie de eventos aislados algo vinculados que afirman la apolaridad: “un mundo sin una efectiva gobernabilidad multilateral global”[2]. Y en palabras de Stigliz“tenemos un sistema que cabría denominar Gobierno global sin Estado Global[3]donde un número reducido de actores internacionales (países e instituciones) participan y controlan el escenario, pero muchos no tienen voz y son los más afectados por las decisiones.

Un segundo tema la realpolitik (o el realismo político) en el juego geopolítico de los países al hacer valer primero sus propios intereses políticos, económicos, cultures. La crisis en Siria ha puesto sobre la mesa la realpolitik, tras las buenas intenciones de paz y acabar con la violencia, hay un juego de poder entre los países “superpoderosos” que toman las decisiones y conducen, a pesar de todo, las riendas de este mundo.

La pretensión inicial e Estados Unidos[4]en la autorización del uso de la fuerza militar en Siria, justificaba la necesidad de responder al gobierno Sirio y proteger la seguridad nacional estadounidense, así como la de sus aliados. Y detener el futuro uso de armas químicas por parte de Siria. Aquí se ponen primero los propios intereses de “seguridad nacional” entendidos como intereses económicos, políticos y culturales.

Rusia ha entrado a tallar y es clara su posición de apoyo al gobierno Sirio, al régimen de Bashar-al-Assad. El presidente ruso Vladimir Putin ha declarado que “todo el tiempo se habla sobre la responsabilidad del régimen de Assad, pero nadie está preguntando sobre la responsabilidad de los rebeldes y si ellos lo hicieron”[5]. Aquí también el juego de poder es palpable, hay quizá intereses de fondo y no acuerdos.

Aunque la propuesta diplomática ha creado una suerte de pausa en el (des)orden internacionalpara la toma de decisiones, todavía falta mayor negociación y acuerdos políticos serios dejando los intereses propios,para poner sobre la mesa la resolución de la crisis en Siria.


[1]HELD, David y MC GREW, Anthony. Globalización/Antiglobalización sobre la reconstrucción del orden mundial. Barcelona: Paidós, 2003.

[2]DE RIVERO, Oswaldo. La Ausencia de un Orden Mundial. En: Le Monde diplomatique, Mayo 2007.

[3]Stiglitz, Joseph. El malestar en la globalización. Madrid: Santillana, 2003.

[4]desde el documento oficial “Syriajointresolutionformarkup” de autorización, bajo la Constitución, para usar la fuerza en orden de  defender intereses de la seguridad nacional estadounidense Versión en inglés: WhereasthePresident has authorityundertheConstitutionto use forcé in ordertodefendthenationalsecurityinterests of theUnitedStates.

[5]“We talk all the time about the responsability of Assad regime if it turns out that they did it, but nobady is asking about the responsibility of the rebels if they did it”